Lectura matinal, nada importante, titulares de
diarios, alguna noticia en particular y también revisar los correos recibidos.
Todo ello en compañía del mate, mano a mano conmigo mismo y la radio, que se
oye pero a veces ni se escucha.
Como cada día. Como casi todos los días.
Abro la ventana y puedo apreciar la claridad de la
mañana.
El Sol apenas asoma su luz entre las nubes, pero
irradia un calorcito que se percibe agradable.
Salgo a la vereda y el vidrio de la ventana refleja
mi imagen como un espejo.
Nada se ve para adentro, ni la luz de la lámpara
encendida. Realmente parece un espejo.
Cambio la yerba y vuelvo a preparar mate, ahora sí,
para trabajar un poco en mi PC.
No tengo mucho por hacer pero siempre surge algo,
aunque más no sea como para mantenerme ocupado y avanzar, quizá, en esos
proyectos cotizados que en cualquier momento, espero, se convertirán en trabajo
que me pedirán “con urgencia”.
Y ya está!
Ya me dispersé de nuevo..!
Vuelvo a mirar la ventana y me atrapa un
pensamiento que me lleva a una inevitable analogía.
Ese objeto, inerte, estático, indiferente, me
estaba diciendo algo que todos sabemos y a veces no tenemos en cuenta:
Siempre se puede encontrar algo
distinto visto desde otro lado.
Siempre hay otra perspectiva para
ver las mismas cosas.
Siempre hay dos miradas en la
misma realidad.
No todo es lo que perece ser…
Y así como el vidrio de mi ventana parece ser un
espejo, visto desde afuera en determinadas situaciones, aún sabiendo que es un
simple vidrio, hace que mi imagen se refleje y mi mente asimile la visión de un
espejo.
Y no me desconcierta.
A nadie puede desconcertar.
Ya tenemos asumido, sabemos, que eso sucede y no es
siquiera necesario que tengamos conocimientos de física o que nos acordémos de
aquellos conceptos de “refracción y reflexión de la luz” si es que alguna vez
lo hemos visto en el transcurso de la vida.
Sucede y punto.
Lo tenemos claro y no nos preguntámos por qué.
Pero en otros órdenes de la vida, en cuestiones
cotidianas si se quiere, no siempre lo tenemos tan claro.
A veces discutimos innecesariamente.
O quizá, sin que medie discusión alguna, nos
ofuscamos, nos sentimos contrariados, desconcertados e impotentes ante
situaciones que se nos presentan o vemos de un solo lado.
“Siempre se puede encontrar algo
distinto visto desde otro lado”.
Pero no nos tomamos el trabajo de analizarlo desde
“otro lado”.
Desde el lado de el otro…
“Siempre hay otra perspectiva para
ver las mismas cosas”.
Pero a veces no somos capaces de buscar el otro
punto de vista que nos cambiaría la perspectiva, el punto de
vista de el otro…
“Siempre hay dos miradas en la
misma realidad”.
Y no siempre buscamos comprender, o al menos
analizar, “la otra mirada”. La mirada de el otro…
“No todo es lo que perece ser…”
Nos empecinamos en sostener que algunas cosas son
como creemos que son, convencidos de que eso que “parece” es definitivamente lo
que parece.
Y nos resulta difícil entender que al otro le puede
“parecer” otra cosa…
En fin...
El vidrio seguirá siendo un vidrio.
Aunque visto de otra manera mute en espejo...
HHG - 19
de Octubre de 2015.
No hay comentarios:
Publicar un comentario